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Resumen
- 06/05/2009 16:51 - 2 - 6
- 08/05/2009 12:26 - Determinismo geográfico-culé.
- 14/05/2009 20:57 - Ortografía significativa.
- 14/05/2009 21:06 - El primer ja és a la butxaca.
- 18/05/2009 08:53 - Hasta siempre, poeta.
- 20/05/2009 14:44 - Consuelo.
- 25/05/2009 15:52 - Golplay.
2 - 6

Amsterdam es una ciudad encantadora, aunque el adjetivo no sea a mi conveniencia, pues me otorga el papel de sierpe encestada. Con todo, sus encantos han de quedar acaso para posibles líneas futuras. De lo que aquí quiero hablar, y la falta de tiempo ha impedido hasta este breve respiro que me permito, es de fútbol. ¡Joder, que uno es culé hasta la medula y no hay más hostias!
Me explico. No es que la ciudad holandesa sea churra y el balompédico oficio, merina; ni viceversa. Sucede que el Real Madrid - Barça me pilló en sus calles, o en sus canales, que en Amsterdam es decir lo mismo.
Tres noches con sus días dan para conocer suficientemente los tesoros paisajísticos y culturales que guarda la ciudad. Por ello, no es lujo haberse reservado un par de horas futboleras, máxime y a toro pasado, habida cuenta de cómo se desarrolló el partido y, sobre todo, del marcador final.
A las 19.30 h. del sábado, Montse y yo abandonábamos religiosa y momentáneamente nuestro callejero deambular para dirigir nuestros pasos hacia los siete televisores, inclusa una pantalla gigante, que nos aguardaban en un bar de una calle aledaña del barrio rojo.
No sé exactamente qué gol o qué jarra de cerveza en la acumulación de unos y otras sería el o la que dio con nosotros de pie en los taburetes junto a la barra desgañitándonos con el himno del Barça a través de nuestras insuficientes cuerdas vocales. Más bien sería la acumulación de acumulaciones. Tampoco estoy seguro de si fue la animación que dimos al bar o la euforia que se adueñó de nuestros rostros o, de nuevo, todo ello a una, lo que puso la guinda a la que por siempre ha de ser inolvidable velada: el camarero hizo surgir de los altavoces el We are the champions, de The Queen. ¡Qué gesto tan majo, majete! La proliferación de [χ] fue de su agrado, pero a buen seguro no entendió qué le decíamos, sino acaso por nuestras miradas sorprendidas y cómplices.
Me apresuro a publicar estas líneas —pido perdón, si errores conllevan—, pues mañana —esta noche, de hecho— la noticia futbolística, la noticia culé, será ya otra. Espero que del mismo signo.
En fin.
Determinismo geográfico-culé.
Siempre he llevado Iniesta en el corazón:

Ahora llevo un segundo Iniesta:

Soy el primer catalán de mi familia. Mi hermano mayor, mis padres, tíos, primos, abuelos... Todos iniestenses, de Iniesta (Cuenca), a excepción de mi abuelo paterno Miguel. ¿Que de dónde era? Albaceteño, de Fuentealbilla.
Váyan imaginándose mi minuto 93.
Ortografía significativa.

Sin duda, las burradas lo son mucho menos que las vurradas. De igual forma, lo hextraño lo es mucho más que lo extraño e, incluso, lo horijinal que lo original.
Pero sólo hasta que las horijinales y hextrañas vurradas lleguen a ser ya cosa de la mayoría, de casi todos. Entonces habría que involucionar o incurriríamos en un herror. ¿O habría de ser ya error?
El primer ja és a la butxaca.

Lloret de Mar, anoche.
Hasta siempre, poeta.

"Prensa Latina" se hace eco hoy de la incapacidad de Eduardo Galeano para ponerle palabras al dolor que llega cuando se pierde a un amigo. No sé qué esperaban los periodistas; pero, como el propio Galeano concluía, el dolor se transmite mediante el silencio.
Y me callo, que duele.
CURRÍCULUM.
El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica
usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío
entonces
usted muere.Mario Benedetti.
Consuelo.

En uno de sus últimos poemas, uno de esos que algún día verán la luz de la edición, Mario Benedetti nos consuela, sin pretenderlo, de su pérdida.
Tenemos una cita con el poeta en medio de los libros.
Quiero quedarme en medio de los libros
vibrar con Roque Dalton con Vallejo y Quiroga
ser una de sus páginas
la más inolvidable
y desde allí juzgar al pobre mundo
no pretendo que nadie me encuaderne
quiero pensar en rústica
con las pupilas verdes de la memoria franca
en el breviario de la noche en vilo mi abecedario de los sentimientos
sabe posarse en mis queridos nombres
me siento cómodo entre tantas hojas
con adverbios que son revelaciones
sílabas que me piden un socorro
adjetivos que parecen juguetes
quiero quedarme en medio de los libros
en ellos he aprendido a dar mis pasos
a convivir con mañas y soplidos vitales
a comprender lo que crearon otros
y a ser por fin
este poco que soy.Mario Benedetti.
Golplay.
Aquests dies, tant és si Joe Satriani o, fins i tot, si Cat Stevens —¡Déu meu, Senyor com s’arriba a desbarrar!—... Aquests dies la cançó és de Pep i els seus nois. I teva. I meva.
Gaudeix-la.
Diuen que tots els camins duen a Roma. Tant de bo aquesta vegada, només el de Barcino.



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