Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008.
Resumen
- 02/01/2008 15:12 - Noche Vieja entre amigos.
- 04/01/2008 12:22 - Lo más bailado en Noche Vieja.
- 04/01/2008 12:54 - Más Noche Vieja.
- 05/01/2008 22:02 - Humor aún navideño.
- 06/01/2008 23:05 - Fin de fiestas.
- 12/01/2008 09:58 - Himno de España.
- 12/01/2008 18:36 - Adiós a Ángel González.
- 16/01/2008 22:25 - Diamants.
- 21/01/2008 14:54 - De aniversarios.
- 21/01/2008 22:56 - Piece of my heart.
- 27/01/2008 00:42 - Se me pitufaba este aniversario.
- 31/01/2008 21:28 - In trutina.
Noche Vieja entre amigos.

Dice el refranero que Lo que bien empieza, bien acaba.
Y espero que diga bien. Lo que es seguro es que el 2008 ha comenzado tal que así, esto es, bien: compartir la última noche del año -o la primera, que apenas va un segundo de la una a la otra- con buena gente, gente a la que has llegado a querer, sin darte cuenta, sin necesidad de aprender a hacerlo, simplemente porque un buen día estaban a la puerta del colegio de los niños y al día siguiente -claro- volvían a estar, y estaban también en las tardes de parque, y poco a poco fueron estando aquí y allá pero ya a menudo con uno... En fin, compartir los momentos con amigos es de lo mejor que ofrece la vida, sean esos momentos tan señalados o no como el de fin de año .
Lo más bailado en Noche Vieja.

Toda fiestorra tiene su canción. Ésta -no sé a santo de qué- fue la que más bailamos durante la Noche Vieja. Me niego a declarar si todavía hoy me muevo por las estancias de mi casa con algún resto coreográfico de reminiscencia funky -cold Medina, claro-. Aunque fueron sobre todo Ramón y M&M quienes de verdad pusieron arte en sus movimientos por la pista. Y si no, he aquí la prueba fehaciente:

(lástima de no disponer de vídeo; la imagen es demasiado estática y no hace justicia en absoluto).
Más Noche Vieja.
De entre todos los momentos que ofreció la noche de fin de año, muchos son los que merecen la pena recordarse. Muchas son también las fotografías que ayudarán a ello en el futuro y que ya están debidamente archivadas.
Me contendré y, probablemente, éstas hayan de ser las últimas imágenes de Noche Vieja que suba aquí. Y qué mejor que rematar el asunto mostrando cómo sacar partido al obligado cotillón.
Aunque, bien pensado, quizá sean unas imágenes más propias para el olvido que para el recuerdo.
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Humor aún navideño.
Hace unos días, mi buen amigo Iván me envió por correo un enlace para que viese este monólogo humorístico. Acaso por no ser gaditano, algún gag se me escapa; pero el tipo es realmente gracioso, de modo que, antes de que pasen los Reyes Magos (enseguida viene el pequeño post) y nada quede ya del ambiente navideño, aquí tenéis cinco minutitos de humor a base de referentes bíblicos:
Fin de fiestas.

Ya llegaron los Reyes, ya se fueron los Reyes y ya la casa se nos ha quedado como las salas del Museo del Cairo. Ahora, pues, toca la dura batalla de retirar viejos juguetes o no tan viejos, pero que no despertaron el ánimo lúdico de infantes -en realidad, mi mayor, Biel, está en esa inconcreta etapa de la niñez en que ni es infante ya, ni todavía púber-.
En fin, a lo que iba, se trata de "hacer sitio" en casa, perentoria necesidad para muchos, según la variopinta fraseología alusiva al problema que podía escucharse hoy, como cualquier día de Reyes, por doquier: "no vamos a caber en la casa", "nos vamos a tener que salir nosotros para que entren los regalos", "ya tendremos otra vez la casa como si fuese un almacén" -pues peor, ya digo: como el Museo del Cairo-... Al final, los juguetes desechados acaban siendo pocos, pero no se sabe por qué arte de magia o de birlibirloque o del mismísimo diablo, a pesar de que los que entran son muchos, nos caben. Mejor dicho, nos malcaben.
Y hasta el próximo 6 de enero, en que cada obsequiador volverá a cometer el acertado error de pensar que, con un solo juguete, un niño no tiene suficiente. O a hacer bueno el refrán de burro grande...
Sin embargo y después de todo, ojalá que a quien más y quien menos le suceda igual.
Himno de España.
El Himno de España, como es de sobra conocido, no posee letra oficial y algunos por ahí parecen estar dispuestos a hacernos creer que sin ella no somos nadie.
No se trata de un caso singular, el nuestro. Los británicos, sin ir más lejos, andan más alegales que nosotros con esto de los símbolos patrios acústicos. Su afamado God Save the Queen -o, en su caso, the King, según a quién pertenezcan las regias posaderas- no pasa de ser simple canción patriótica que la tradición ha elevado a la categoría de himno; empero, jamás ha recibido proclama oficial, ni Real ni parlamentaria. Aquí, al menos -aunque tampoco me importaría un ápice lo contrario- sí amparamos la partitura bajo disposición legal, cuya última actualización es el Real Decreto 1560/1997 de 10 de octubre.
Por otra parte, la carencia de letra tampoco es de extrañar. El origen de la Marcha Real, como se conoce el Himno español, no es sino un toque militar, la Marcha Granadera, que, en tiempos de Carlos III, inició su arraigo patriótico. Además, ni siquiera es tal la carencia, dado que ya en 1843, año en que Isabel II cumplía la mayoría de edad y juraba la constitución, el escritor Ventura de la Vega escribió sus particulares versos de Dios salve a la Reina. Más tarde, en tiempos de Alfonso XIII, vendría la modernista letra de Eduardo Marquina. Y, finalmente, tras la Guerra Civil, la de José María Pemán. Todo ello sin considerar otras versiones marginales y tan dispares como la carlista o la chocarrera del culo blanco y el detergente Ariel -sin duda, la más popular de entre todas-.
A mí, sinceramente, entre el origen castrense de la pieza y que me sabe -o suena- a Franco..., prefiero el Himno de Riego, que lo fuera de la España republicana y nacido ya con letra -no me refiero a la anticlerical, que tanta fortuna ha hecho, claro; no está el horno para tantos bollos-.
Y a santo de qué -no te sonrías, Mari Carmen- hablo yo del himno. Pues bien, es el caso, que un jurado al que el COE (Comité Olímpico Español) encargó seleccionar letra para el Himno Nacional, ha emitido recientemente su fallo: de entre las más de 2.000 composiciones presentadas a concurso, ha sido elegida la de Paulino Cubero, un culipardo -dicho sea con todo el respeto- de 52 años, metido a matritense y en paro. Esta es la letra:
¡Viva España! / Cantemos todos juntos / con distinta voz / y un solo corazón. ¡Viva España! / Desde los verdes valles / al inmenso mar / un himno de hermandad. Ama la patria / pues sabe abrazar / bajo su cielo azul / pueblos en libertad. Gloria a los hijos / que a la Historia dan / justicia y grandeza / democracia y paz.
Cada cual, por supuesto, tendrá su opinión. ¿La mía?: que se trata de una letra cursi. Bien lo dice el diccionario: "se dice de [una obra] cuando en vano pretende mostrar refinamiento expresivo o sentimientos elevados". Por suerte, parece que la letra ha sido compuesta para la versión breve del Himno; ¡Dios sabe cuántos lugares comunes y epítetos hueros se hubiesen podido llegar a suceder de ser más extensa!
En la Cadena Ser he recogido algunas opiniones interesantes de esas de cada cual.
La primera, la del propio autor: "No pretende ser algo que disgregue, sino el himno de una patria cotidiana, del día a día. Una letra para todo el mundo, incluso para los que no quieren himno". Se entiende que una letra nacida en este tiempo no pretenda ser lo que un Segadors o una Marsellesa; sin embargo, para el día a día, para lo cotidiano, mejor la lista de la compra que un himno.
La segunda, la de Artur Mas, presidente de CIU: "Con esa letra, me parece que no me veréis cantarlo demasiadas veces" (sic). ¿Con otra, sí? Claro, lo de "Respetamos el himno, pero no es el nuestro" lo deja para Joan Ridao, de ERC.
Otra, la de Gaspar Llamazares, me parece la más certera e ingeniosa -y no porque yo simpatice con los de las vocales débiles-: "Mejor quedarse con la música que ya nos ha costado tragar".
Y finalmente, cuando uno se fija en las opiniones y reacciones que se producen entre las gentes del deporte -en especial, entre los futbolistas-, uno empieza a pensar con preocupación que el disparate patriótico puede llegar a cuajar. Por ejemplo, a Gregorio Manzano, entrenador del Mallorca, la letra le parece preciosa. Y, lo que es peor, a Iker Casillas -y vete tú a saber a cuántos más- ya se le acelera el corazón al imaginarse con la mano diestra sobre el susodicho, cantando como los de los demás países. Y de ahí, a las gradas, no va nada. Y luego a las calles y las casas.
Entre el tragar del dirigente de IU y el entusiasmo del entorno futbolero, acaba de venirme a la mente aquel otro afamado himno: "Tú que no quieres / lo que queremos / [...] / Trágala, trágala".
En fin, aquí os dejo un vídeo con el Himno.
¡Huy! Ya me ha pasado lo que ocurriese en Melbourne y en Santiago de Chile.
Adiós a Ángel González.
Sin duda, muchos son los adioses que podría haber dejado en esta bitácora desde que la iniciase; aunque pocos, los escritos. No sé cuántos estén aún por escribir en el futuro; sí sé que ninguno dolerá tanto como éste. Nadie tiene derecho a decir que tal o cual poeta es mejor o peor que aquel otro; pero quien más y quien menos tiene su vate preferido, el que le estremece especialmente, con el que sintoniza más fácilmente a flor de piel y en los adentros, al que se vuelve una y otra vez sin automatismo, con voluntad de volver. Mi poeta era -es; seguirá siendo- Ángel González, a quien, por fortuna y por azar -que aquí no son lo mismo-, tuve ocasión de conocer personalmente hace ya unos cuantos años en Barcelona, durante un encuentro de escritores hispanoamericanos.
Esta mañana, mi querida Bel me daba la luctuosa noticia a través del móvil y me ha sorprendido mi propio estremecimiento. Consuela, sin embargo, saber que esa tercera vida, entre la terrenal y la eterna, de la que tan bien hablase Jorge Manrique en sus Coplas a la Muerte de su padre, ha de ser para Ángel González longeva, si no sempiterna. Consuela saber que permanece en sus escritos dándosenos, pues nunca manejó la pluma desde una torre de marfil.
Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
y no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento…
Diamants.
Gràcies, Plaerdemavida, per fer-me adonar d'aquesta imperdonable llacuna.
Els besos dels amants
són de pedra i de foc,
la flama és or y el roc
és llum de diamants;
els besos són infants
que viuen massa poc,
àngels que cerquen lloc
a l'infern dels humans.
Cada bes l'enderroc
de la Verge i dels Sants.
Joan Noves (23.10.78)
De aniversarios.

Éste -como casi todos, no nos egañemos- va a ser un año de aniversarios: milenario de la elección del abat Oliba como abad de Ripoll y de Cuixà, octavo centenario del nacimiento de Jaume I el Conqueridor, primero del nacimiento de Mercè Rodoreda, quincuagésimo aniversario de la muerte de J.R.J, ... o también quincuagésimo aniversario de la invención de la fregona -por cierto, durante la Expo Zaragoza 2008, tendrá lugar la presentación del nuevo sistema de fregona, una segunda revolución doméstica basada en el aprovechamiento del agua y en la limpieza del suelo siempre con agua limpia-.
Tiempo habrá para todos ellos, sin duda. Ahora quisiera recordar que ayer se cumplieron los 50 años de la aparición en quioscos de la primera aventura de Mortadelo y Filemón. En rigor, el nacimiento de estos geniales personajes de cómic, tuvo lugar en noviembre de 1957 -de hecho, el pasado 14 de dicho mes ya tuvo lugar una fiesta de celebración en la discoteca Pachá, de Madrid-. Sin embargo, no fue hasta el 20 de enero de 1958 que fueron publicadas sus viñetas en la revista Pulgarcito.
Ediciones B celebra este 50 aniversario de Mortadelo y Filemón con una edición conmemorativa, prologada por el cineasta Álex de la Iglesia, que repasa las diferentes etapas por las que han pasado estos celebérrimos personajes del comic.
Recuerdo, en un Sant Jordi de no hace mucho, hacer una larga cola junto a mis hijos, para que éstos tuviesen un ejemplar firmado por Francisco Ibáñez. No sé si el valor sentimental que ellos lleguen a darle en un futuro será el que yo le doy... ¡ojalá! Y es que las criaturas de Ibáñez, como las de Escobar, no han sido sólo entrañables compañeros de infancia y adolescencia, sino también de la edad adulta.
Eso sí: me niego a ir al cine... En fin, si Biel y Clàudia no piden nada en contra, claro.
Piece of my heart.
Tenía este vídeo guardado como borrador desde hace un tiempo. No logro recordar -qué raro- si había alguna razón específica para querer publicarlo. Me baila en la desmemoria que tenía que ver con una versión distinta -acaso Etta James o Lionel Richie- subida por Bel a su bitácora o, tal vez, sea esta idea sólo sugestión por su Piece of Art. En cualquier caso, Janis no precisa de razones.
Oh, come on, come on, come on, come on!
Didn´t I make you feel like you were the only man — yeah!
An´ didn´t I give you nearly everything
That a woman possibly can ?
Honey, you know I did!
And each time I tell myself that I,
Well I think I´ve had enough,
But I´m gonna show you, baby, that a woman can be tough.
I want you to come on, come on, come on, come on and take it,
Take it!
Take another little piece of my heart now, baby!
Oh, oh, break it!
Break another little bit of my heart now, darling, yeah, yeah, yeah.
Oh, oh, have a!
Have another little piece of my heart now, baby,
You know you got it if it makes you feel good,
Oh, yes indeed.
You´re out on the streets looking good,
And baby deep down in your heart
I guess you know that it ain´t right,
Never, never, never, never, never, never
Hear me when I cry at night,
Babe, and I cry all the time!
But each time I tell myself that I,
Well I can´t stand the pain,
But when you hold me in your arms,
I´ll sing it once again.
I´ll say come on, come on, come on, come on and take it!
Take it!
Take another little piece of my heart now, baby.
Oh, oh, break it!
Break another little bit of my heart now, darling, yeah,
Oh, oh, have a!
Have another little piece of my heart now, baby,
You know you got it, child, if it makes you feel good.
I need you to come on, come on, come on, come on and take it,
Take it!
Take another little piece of my heart now, baby!
Oh, oh, break it!
Break another little bit of my heart, now darling,
Yeah, c´mon now.
Oh, oh, have a
Have another little piece of my heart now, baby.
You know you got it — whoahhhhh!!
Take it!
Take it! Take another little piece of my heart now, baby,
Oh, oh, break it!
Break another little bit of my heart, now darling,
Yeah, yeah, yeah, yeah,
Oh, oh, have a
Have another little piece of my heart now, baby, hey,
You know you got it, child, if it makes you feel good.
Se me pitufaba este aniversario.

El otro día se pitufaban 50 años de la primera pitufación de los Pitufos en Le journal de Spirou. Apenas si llegaron a pitufar tres veces en esta revista como secundarios de las aventuras de Johan y Pirluit -Juan y Guillermo-, quienes, curiosamente, con el tiempo serían a su vez personajes pitufarios suyos.
Así pues, 50 años han pitufado ya desde que su pitufador Pierre Culliford -Peyo- los pitufase; 50 años que han bastado para que todo el mundo los pitufe. Con todo, no puede decirse que estos pitufadores personajes pitufen 50 años; todos y cada uno de ellos tienen y han tenido siempre 100 años. En fin, todos, excepto el Gran Pitufo -o Papá Pitufo, pitúfenle ustedes como quieran-, que tiene 542 añitos de nada. Ignoro cuál sea la edad del Abuelo Pitufo, pitufado tardíamente al elenco azul.
Durante este tiempo, mucho es lo que ha llegado a pitufarse acerca de estos diminutos seres en cuanto a valores ocultos y simbólicos; pero pasma sobre todo la exégesis que lleva a interpretar el mundo medieval de los pitufos como el ideal de sociedad comunista. Otro día, con más calma, nos pitufaremos de ello. Mientras tanto, como muestra, un botón: hay quien pitufa que Smurf, voz inglesa para pitufar Pitufo, es un acrónimo de Socialist Men Under Red Father.

In trutina.
Hace poquito le dejaba a Sakkarah los versos iniciales de Carmina Burana, "O fortuna", e inmediatamente acudía a mi recuerdo la dulce y suave melodía de este Entre dos, de la tercia parte. Hubo un tiempo -de esto sí hace mucho- en que escuchaba una y otra vez esta melodía, siempre la misma y siempre distinta porque mi pensamiento variaba de una ejecución a otra. Recuerdo que la versión de que disponía era una de la Orquesta Sinfónica de Bratislava; la angelical voz era la de la soprano Eva Jenisová -afortunadamente aún conservo el cedé, de modo que el dato lo acabo de comprobar, si no ¿de qué?-.
He ido a YouTube en busca de una versión que traer aquí y, mientras sonaba esta que finalmente dejo, atraído por ella ha acudido Biel. "Papa, se sembla molt a la cançó de bressol, sobretot al començament" -la de Johannes Brahms, imagino, y no anda muy desencaminado mi chaval-.
Me gusta la imperfección de esta versión, su dulce y sincera imperfección. Y me gusta que haya atraído, cual melodía de Hamelín, a mi hijo.
In trutina mentis dubia
fluctuant contraria
lascivus amor et pudicitia.
Sed eligo quod video,
collum iugo prebeo;
ad iugum tam suave transeo.




Ponte música:

























