Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2007.
Resumen
- 01/04/2007 01:57 - Niños.
- 04/04/2007 01:22 - CORAZÓN CORAZA, de Mario Benedetti.
- 04/04/2007 01:29 - El Nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli.
- 05/04/2007 00:45 - La Privamera, de Sandro Botticelli.
- 05/04/2007 01:18 - TÁCTICA Y ESTRATEGIA, de Mario Benedetti.
- 05/04/2007 01:37 - BIEL.
- 05/04/2007 01:40 - CLÀUDIA.
- 11/04/2007 01:00 - TE QUIERO, de Mario Benedetti.
- 14/04/2007 02:02 - CADÁVER EXQUISITO
- 14/04/2007 03:41 - FIRST KNIGHT
- 14/04/2007 10:02 - MONTY PYTHON.
- 21/04/2007 17:19 - Escojamos un personaje.
- 25/04/2007 00:28 - Domingo en el zoo.
- 25/04/2007 21:06 - Món llibre
- 26/04/2007 11:28 - Poetisa en cierne.
Niños.
A veces, tras unos momentos participando de la ilógica de su conversación, la contundencia de una obviedad sorprende y atrapa, estira naturalmente ambas comisuras y dibuja en papá una sonrisa que nace de muy adentro.
Clàudia tiene cuatro años y un pequeño juego de figuras heredado de antiguas, y aun recientes, diversiones de su hermanito mayor, Biel. Una casita con carreta y tarros de miel a la puerta y famosos personajitos con que da rienda suelta a la imaginación: Pooh, Piglet, Tiger, Igor -falta Conejo-.
-Papi -dice mientras sus manitas sostienen los tarros de miel-, ¿es nene o nena?
-Eeee..., pues no sé.
-¡Hombre, papi, si son de color lila..! -Parece algo defraudada al tiempo que ansiosa.
-¡Ah, sí!, nena. Es nena -sentencio seguro de mi acierto.
-¿Y este?
Papá, entonces, no está seguro de si el masculino gramatical acabado de oír implica una ya de antemano elección de sexo: -Nene -digo.
-Bien, papi. -La carreta, efectivamente, no es sino carro. -¿Y este? -Le ha llegado el turno a Piglet.
-Pues este, claro, es nene.
-¡Hala, papi, si es rosa! Ya no hay ansiedad, solo decepción.
-Pero, Clàudia, casi todos los cerditos son rosas.
-Ya. ¡Pero este tiene piernas! -Mayor decepción aún.
-...Como todos los cerditos. Todos los cerditos tienen piernas, cariño. -Suerte que estamos los padres para enseñar lo que haga falta.
-Papi, ningún cerdito tiene piernas. Los cerditos tienen patas. Sólo este tiene piernas.

No hay remedio, la lógica de la ilógica. Ya se me han estirado las comisuras y, claro, Piglet es nena. Poco o nada importa que se trate de material sintético aprobado por la normativa europea. No es un mundo material sino imaginario.
Y el género gramatical no suponía un indicio de sexo real.
CORAZÓN CORAZA, de Mario Benedetti.

"Melancolía", por Edvard Munch.
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
El Nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli.

No creo que sea la divina proporción áurea -siempre me hará pensar en la Welch de hace un millón de años-; ni la perfecta adecuación a la idealizada belleza de la Descriptio puellae; ni la sensación de ingravidez y movimiento detenido; ni, por supuesto, esa belleza de la diosa, más arte que humanidad, más estatua que mujer. O sí. O todo ello y, sobre todo, la pureza de ese rostro ya melancólico al nacer, falsamente sustentado sobre el enhiesto cuello.
Tras una hora de absorta contemplación, aún hoy deben de estar en la sala de los Uffizi intentando secar el charco que en la perpendicular de mi bocabierta dejara.
La Privamera, de Sandro Botticelli.

En la pared contigua a El Nacimiento de Venus, luce este otro Botticelli. Para contemplarlo basta con girar la mirada hacia la derecha y moverse apenas unas baldosas. De nuevo, poco importa que la raíz cuadrada de a por c sea igual a b -o sea, poco importa f-; ni la complejidad y detalle de las leyes albertianas aplicadas a la variedad y abundancia de elementos, a los personajes, a sus posturas...
No sé si la contemplación de la belleza, tal y como afirma Dostoievsky en El idiota, puede obrar el milagro de salvar al mundo. Pero merece la pena intentarlo; cuando menos, uno mismo se va salvando.
TÁCTICA Y ESTRATEGIA, de Mario Benedetti.
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
mo sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
BIEL.

Aquí solo aquello que mis niños quieran.![]()
EL MEU PAPA, LA MEVA MAMA , LA MEVA GERMANETA CLÀUDIA I JO (EL GABRIEL).
CLÀUDIA.
Con un poco de azúcar esa píldora que os dan pasará mejor.

Nota de papi: Y si es cierto que el ser feliz un truco es al fin, Clàudia y Biel son mi mejor truco.
TE QUIERO, de Mario Benedetti.

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro
tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola
te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

No creo que haya en esto una contradicción, porque la política es también una forma del amor (aunque no viceversa). Hay que aventar cierta mentirosa imagen que suele presentar al luchador político como un ser tan riguroso en su disciplina, que es incapaz de amar como cualquier hijo de vecina, e incluso a la hija del vecino, sobre todo si está bien de piernas e ideología. El amor no es un artículo suntuario, sino una necesidad vital del ser humano. Y no pensamos avergonzarnos de semejante realismo. MARIO BENEDETTI.
CADÁVER EXQUISITO

Soy profesor en un instituto público de enseñanza secundaria y, al iniciar la mayoría de clases de Literatura Castellana, asignatura de modalidad humanística y social para bachilleres de hoy en día, leemos en voz alta uno o dos poemas que nos acaricien el alma o bien nos la rasguen. La mayoría de los textos han sido -están siendo- de temática amorosa, claro. Cosas de la edad -la suya más que la mía-, aunque la del corazón, como la del alma, es eterna.
Con todo, en cierta ocasión cambiamos nuestro papel de lectores y oyentes por el de compositores para dar a luz un cadavre exquis. Nuestro -de nuevo, suyo más que mío- cadáver exquisito nació una cálida mañana hiemal de instituto en que el ingenio y la sensibilidad de estos bachilleres se dispusieron a corro sobre el duro asfalto de la pista de atletismo, convertida ese día en improvisada aula de literatura.
Hay quien dijo que un cadáver exquisito tiene la facultad de revelar la realidad inconsciente del grupo que lo ha creado, en concreto los aspectos no verbalizados de la angustia y el deseo de sus miembros, en relación con el posicionamiento afectivo dentro del mismo. Hay también quien observó que el juego funciona como un barómetro de los contagios intelectuales dentro del círculo de creadores. No sé hasta qué punto los siguientes versos muestran la permeabilidad afectiva de cuantos allí estábamos o hasta qué punto es reconocible la autoría individual de cada uno de ellos. Sí sé que se obró con afecto y conjuntamente y que es, por tanto, nuestro poema al alimón -como Lorca y Neruda gustaban llamar a estas juguetonas composiciones literarias-.
Como el prístino verso surrealista decía: Le cadavre exquis boira le vin nouveau. Bon appétit. 
El frío elevará las lágrimas de tu despedida y, sin miramientos, borrará recuerdos y caricias.
Borracha de amor, contemplo tu mirada ardiente, cómo me atrapa, cómo me conquista suavemente.
Y en tus ojos puedo sentir las lágrimas que indican tu partida, la distancia incomprensible de nuestras manos, antes entrelazadas.
Y serán puñales para la soledad si te recuerdo, si te regalo mi amor en botellas destapadas.
Y sólo con dos palabras, describirte el mundo y decirte todo: todo lo que he vivido, sólo con un simple ’te quiero’.
¡Libérame
Con el leve batir de tus alas!
Me gustan las mujeres que, como tú, saben volar.
Tienen sueños sin igual y su dolor suena un tanto peculiar.
Al verla, se me corta el aliento y sin ella no se puede estar.
Cuando cierro los ojos, no dejo de pensar en su mirada y en su forma de amarme.
FIRST KNIGHT
Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
MONTY PYTHON.
Una memorable lección de latín la que nos brindan Graham Chapman y John Cleese en esta absurda escena cinematográfica, seguramente, la que más y mejor me ha hecho
reír. Especialmente, la primera vez que la vi, siendo por aquel entonces estudiante de latín en el instituto.
Y ya que me pongo con los Python, aquí va otra memorable lección. Ésta acerca de la vida: Always look on the bright side of life. Procura hacerlo. De vez en cuando aparece
brillando, donde y cuando menos lo esperas, un lado positivo de la vida.
Escojamos un personaje.
lA eLECCIÓN dE cLÀUDIA:
Papá, 'Chalirrive' se reía así porque era viejito; cuando niño, se reía como yo.

lA eLECCIÓN dE bIEL:
A ver si encuentro por fin el momento de llevarte a Teruel.

lA eLECCIÓN DE mAMÁ:
Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.

lA eLECCIÓN DE pAPÁ:
[...] -Dadme albricias, buenos señores, de que ya yo no soy don Quijote de la Mancha, sino Alonso Quijano.
[...] - ¡Ay! -respondió Sancho, llorando- No se muera vuestra merced, señor mío, [...] porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía. Mire no sea perezoso, sino levántese desa cama, y vámonos al campo vestidos de pastores.

Domingo en el zoo.

Tras tanta lluvia durante días, el primer rayito de sol parecía regalar una inexcusable oportunidad para hacer algo especial, más allá de unas horas de paseo o de parque o de consuetudinarias -aunque divertidas- actividades del día a día con los niños.
No sé hasta qué punto puedo llamar 'especial' a una salida al zoo. Lo he visitado ya bastantes veces como para plantearme el valor de la ponderación; de mi última visita no hace ni dos meses: fue en calidad de profesor acompañante en una salida para los esitos primerizos. Empero, acaso no es menos cierto que las circunstancias hicieron del día una jornada especial -lo hubieran hecho cualesquiera otras que hubieran sido-.
Biel y Clàudia, con dos de sus amiguitas del cole, Carla y Clàudia, en un entorno para ellos distinto, rodeados -fuera mejor decir rodeando- animales salvajes, admirados en numerosas fotografías de libros escolares o de aventuras, en un sinfín de películas y dibujos animados.
El león dormía su poco menos que sempiterna siesta -hala, papa, duerme 20 h. al día, el tío- y, pese a su tendida majestuosidad, no es de extrañar que a ojos de los niños ese día no fuese el Rey -total, tampoco era la selva-. La pantera negra era Bagheera; el tigre, Shere Khan; alguna enormidad de pitón, Kaa -no recuerdo que oso alguno fuese Baloo y el lobo no se dejó ver, pero de haberlo hecho, no hubiese sido Rama, pues en el imaginario infantil puede mucho más el feroz travestido de abuelita-.
Habrá que repetir en otra ocasión. Sin duda, merecerá la pena. Habrá cuatro pequeñas miradas que volverán a escudriñar formas y colores, plumajes y pelajes, movimientos ágiles y torpes y pesados movimientos... Cuatro pequeñas miradas, algo menos pequeñas entonces, que volverán a consensuar a los delfines como auténticos reyes del espectáculo.
Món llibre

Un año más, como perfecta antesala de la diada de Sant Jordi, ha tenido lugar, en uno de los rincones de Bcn. con mayor inquietud cultural, Món Llibre, una sugestiva y atrayente fiesta del libro para niños. La Plaça Joan Corominas y los edificios que la limitan y definen -CCCB y MACBA- se han vestido de cuento para este laudable proselitismo en aras de la lectura -laudable e imprescindible cuando los prosélitos son nuestros hijos-.
Y allí estuvimos Biel, Clàudia, Sara, Natalia, Alejandra, Sandro, Carla y los papis -enfermita en casa, faltó otra Clàudia y mamá, que la cuidaba; también faltó Lucio-. Allí estuvimos yendo y viniendo, de la biblioteca dels llibres trobats al carreró del misteri; de la selva dels animals impossibles a la torre dels dracs, els cavallers i les princeses; de l’illa dels ratolins al desert de la sorra daurada. Yendo y viniendo entre las gentes y los fantásticos mecanos articulados de descomunal tamaño. Y tomándonos un respiro para bocatear o ver un espectáculo de magia, de títeres, de música, de pompas de jabón... ¿Tomándonos un respiro, he dicho?
Món Llibre y la diada de Sant Jordi, una perfecta díada.

En este hipervínculo se encuentra toda la información sobre el evento. Es información a toro pasado, pero en un año, ahí estará de nuevo: http://www.bcn.es/cultura/monllibre2006/
Poetisa en cierne.
Estos que aquí siguen son dos poemas que Clara Beltrà, a quien cuento con honor entre mis alumnos de 1º de bachillerato, presentó al tradicional concurso literario de Sant Jordi, en el instituto.
¿Verdad que no cuesta mucho entender que se la pueda ver pasilleando, con un librito en las manos de algún surrealista francés?
Clara, distinta Clara, como decía la canción, aunque hablando de distingos distintos.
Huida.

Marcos envolviendo tus desapareceres
Volviéndose invisibles
Estática en mi mente
No me basta verte
Verte solo
Sin ti
Imaginarte siempre
En un barco de huida
Pensarte en la soledad
Del no saber
No encontrar
Desaparecer
Sin ti.
Un Sueño. Intenté imaginar tus ojos cerrados En las paredes del sueño Lo logré Y al despertar pensé que había sido una aparición Te grité a los cuatro vientos A pleno pulmón Aún con saliva en la sien Descubrí que te soñaba Aparecías con miembros destructores y apariencia esquiva En la más cobarde de las existencias Me arrancabas a jirones la piel Y yo La pantomima de la soledad Intenté volver atrás acorralada por las envidias De otros seres como el mío Mas los agujeros del sueño son de ida Me uní a los desdeñados golpes y gritos Del no querer despertar personificado A los que claman piedad encerrados en el sueño eterno A los que murieron en vida Bañaré tu recuerdo con lágrimas de arrepentimiento Aunque mantenga viva la llama del rencor Para esperarte siempre Pues sé que vendrás A dormir conmigo.



Ponte música:

























