Blogia

A ContraLuz

Adiós y no.

Esta entrada es simplemente para informaros de que, a partir de ahora, si tenéis a bien seguir leyendo a contraluz, lo podréis hacer en esta bitácora:

http://siempreacontraluz.blogspot.com

Como véis, la URL es distinta (no estaba disponible la que deseaba para que el cambio fuese mínimo). De todas formas, el nombre de la bitácora seguirá siendo A Contraluz.

Gracias a todos.

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De vuelta.

De vuelta.

Aún de vacaciones, pero ya de vuelta en casa, al intentar acceder a la administración de esta bitácora, me encuentro con esta sorprendente advertencia: La máquina en la que está alojado su blog ha sufrido un ataque. Si el suyo es uno de los afectados, bla, bla, bla...

En principio, todo correcto, salvo los comentarios anotados en la última entrada, los cuales, lastimosamente, habré de dar por perdidos; sin duda, eran lo único que valía la pena en ella. Suele suceder que a menudo lo que se lee de interesante en esta página es lo que dictan vuestros comentarios. En fin.

Respecto de la advertencia con que me recibía Blogia, he de decir que me satisface la lata referencialidad con que apunta a los hechos. No sabía yo si a la pobre máquina le había sobrevenido un infarto, una embolia, una apoplejía o, si a base de mariscadas, el ataque sufrido era de gota. Descartadas todas las opciones enseguida —al fin y al cabo, se trata sólo de una máquina—, empecé a preguntarme si no sería cosa de zagales gamberros que la hubiesen tomado a pedradas con la pobrecilla.

Sin duda que la pasividad vacacional hace mella en los más despiertos cerebros; ¿qué ha de ser entonces en los tardos como el mío? Aun así, creo que, finalmente, di con la correcta exégesis de la advertencia. "Máquina" no era sino hiperónimo de servidor. Después de todo, estaba resultando que los de Blogia habían escrito con algo más de rigor del que yo presumía. Efectivamente, hasta que la vigésima tercia edición del DRAE no vea la luz, en la entrada "servidor" no figurará un tecnicismo como sétima acepción: Unidad informática que proporciona diversos servicios a computadoras conectadas con ella a través de una red. ¡Menudo dechado de prudencia terminológica el de mis caseros!

Una vez en el ámbito de la informática, la siguiente deducción aparecía diáfana: los ataques que en este campo acontecen no son sino piráticos. Y en este punto, nuestro diccionario normativo muestra más a las claras su proverbial desfase respecto de la lengua viva. A día de hoy no está prevista la incorporación a tan insigne lexicón de la voz "pirata informático/a". Acaso, de nuevo, resultaba que mis caseros de Blogia habían escrito con cierto rigor al silenciar semejante término —¿a qué, si no existe?—; aunque cabe intuir que la inexistencia les viniese al pelo, pues no puede negarse que "pirata informático/a" infunde temor en cualquier usuario de la red.

Vale, entiendo a los de Blogia; no tanto, a los académicos. Si por derecho propio, en la entrada "pirata", queda definido el nombre compuesto "pirata aéreo/a", no comprendo las posibles reticencias a la definición de "pirata informático/a". Cierto es que aquéllos más que éstos establecen una estrecha analogía con los piratas de toda la vida, los piratas a secas: bucaneros, filibusteros o corsarios que surcaron los siete mares y fecundaron y fecundan con su imaginería nuestra imaginación. Estos personajes de la ficción y de la historia han sido siempre, a lo largo de la suya, ladrones en el mar. Y, aunque los aéreos son más bien secuestradores en el aire, el hecho de que, bajo amenazas, obliguen a la tripulación de un avión a modificar su rumbo establece un correlato más que significativo con el consuetudinario quehacer de cualquier Sílver, Morgan, Sandokan o Sparrow que se tercie —donde dice "avión", léase "barco" et voilà—. Y es que los aviones no dejan de ser también naves (aeronaves) .

Pero, ¿y los informáticos? ¿No realizan también sus saqueos? ¿No consiguen sus botines? ¿No navegan para ello por ese mar o cielo de última generación que es el ciberespacio?

La actual edición del DRAE registra únicamente 41 voces con la abreviatura Inform. Se me antoja éste misérrimo bagaje. Puedo entender que "hacker", con su extraña fonética, no logre ni limpiar ni fijar ni dar esplendor a la lengua de Cervantes; pero "pirata informático/a" me parece poco menos que necesario.

Y ya puestos, ¿por qué no "jáquer"? Reconozco que a primera vista la daña, tanto o más que aquél "güisqui" tan querido de Cela o el más reciente "cederrón", por poner sólo dos ejemplos. Pero también es cierto que, no hace tanto, se adaptó el zapeo del zapping. Sin duda, en cuanto a su uso, el calco sigue en franca desventaja con respecto al anglicismo; pero su sonoridad y grafía no son ya tan artificiosas. La incorporación de este neologismo al diccionario contaba con una ventaja: el verbo "zapear" ya existía en castellano, por lo que se trataba poco menos que de un préstamo semántico. Y sabido es que este tipo de préstamos es el que con menor violencia se instala en cualquier idioma.

Arguyo este paralelismo léxico, habida cuenta de que en nuestro idioma existe desde hace tiempo el verbo "jaquear", cuyo significado es el de hostigar al enemigo, y, en el juego del ajedrez, dar jaques. De ahí, las expresiones "poner (en) jaque", "traer en jaque"...

En fin, no he dicho nada.

O lo que no es lo mismo, demasiado he dicho ya.

Encantado de volver a saludaros desde este recientemente pirateado rinconcito.

Diferencia anglohispana.

Diferencia anglohispana.

¿Alguien acierta a explicarme cómo es posible que la tranquilidad, entendida al modo británico, enseguida se convierta en flema, mientras que a la española, no sea sino pachorra?

Buena suerte, opositores.

La leyenda sólo es válida para nuestros amigos y amigas.

Anabel, Roser, Mariona, Eva, María, Montse, Núria, Asun, Flori, Ana, Raúl..., sé que no necesitáis la suerte que os deseamos, porque valéis vuestro peso en sapiencia; pero un proceso de opos como éste es una hijoputada y nunca está de más.

Follonerus Romanorum.

Follonerus Romanorum.

Sin tiempo para escribir, me limito apenas a colgar esta imagen.

Después de ver toda la final de Roma a escasos asientos del Follonero, va el tío y no me saca en su programa. O eso me dijeron, porque, la verdad, he de confesar que no encendí la tele —no será por ello que no me sacase, ¿no?—

En cualquier caso, no le guardo rencor. De modo que yo sí lo saco aquí.

Elecciones UEropeas.

Elecciones UEropeas.

© "Nuestro deber", viñeta de Manel Fontdevila.

El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan.

Arnold. Toynbee.

Comezón de culpabilidad, la del prurito que sufro tras desatender ayer mi derecho a voto, el cual siempre he sentido tanto o más como deber. Total, por no sortear las consuetudinarias obligaciones de una tarde de domingo.

Ja la tornem a tenir aquí.

No es una foto de por si acaso no. No es que no confiásemos en traernos la de verdad. Es que a falta de pan, buenas son tortas. Y las ganas nos podían desde buen principio.

Ésta ya es la de verdad. Como buenos catalanes (nada tacaños, que no lo somos; amén que la movida costó su pasta), fuimos prácticos: nos saltamos la enorme cola para fotografiarse con la copa y nos retratamos a su espalda. Total: 2 segunditos. 

Convencidos de que la felicidad la da la vida y convencidos de que en materia futbolística somos los mejores, las monedas fueron para otro menester: volver a Roma, que es lo prescriptivo.

Buen rollo entre aficiones; aunque, la verdad, pocos diablos por las calles: los tenían a todos recluidos. Y, si era ésta una medida de seguridad, ya que era de ellos de los que no se fiaban , ¿por qué a nosotros no nos sirvieron ni una sola birra? 

Llevamos el ambientillo de recorrido turístico por Roma. Del Coliseo al Vaticano, pasando por el Foro (no por el forro, que es por donde pasaron los ingleses), la Fontana di Trevi, la Piazza Spagna, la Piazza del Popolo (en la foto)... 

El guaperas de mi cuñado Jordi y un menda inmortalizados por la ínclita y más guaperas Montse contribuyendo al creciente ambientazo previo al partido. Obsérvese el detalle de la bufanda-talismán: venida directamente de Wembley a Roma. 

Olelé, olalá, ser del Barça és el millor que hi ha!!! Blaugrana al vent, un crit valent, tenim un nom, el sap tothom: Barça, Barça, Barça!!! Campeooooones, campeooooones, oeoeoé!!! 

Recién llegaditos de La Habana, monsieur Partagás y monsieur Cohibas para celebrar que los leones se comieron a los cristianos, por muy ronaldos que éstos fuesen.

Golplay.

Aquests dies, tant és si Joe Satriani o, fins i tot, si Cat Stevens —¡Déu meu, Senyor com s’arriba a desbarrar!—... Aquests dies la cançó és de Pep i els seus nois. I teva. I meva.

Gaudeix-la.

Diuen que tots els camins duen a Roma. Tant de bo aquesta vegada, només el de Barcino.

Consuelo.

Consuelo.

© fotografía de Ivette Sebastián. 2n Bat. Art.

 

En uno de sus últimos poemas, uno de esos que algún día verán la luz de la edición, Mario Benedetti nos consuela, sin pretenderlo, de su pérdida.

Tenemos una cita con el poeta en medio de los libros.

Quiero quedarme en medio de los libros
vibrar con Roque Dalton con Vallejo y Quiroga
ser una de sus páginas
la más inolvidable
y desde allí juzgar al pobre mundo
no pretendo que nadie me encuaderne
quiero pensar en rústica
con las pupilas verdes de la memoria franca
en el breviario de la noche en vilo mi abecedario de los sentimientos
sabe posarse en mis queridos nombres
me siento cómodo entre tantas hojas
con adverbios que son revelaciones
sílabas que me piden un socorro
adjetivos que parecen juguetes
quiero quedarme en medio de los libros
en ellos he aprendido a dar mis pasos
a convivir con mañas y soplidos vitales
a comprender lo que crearon otros
y a ser por fin
este poco que soy.

Mario Benedetti.

Hasta siempre, poeta.

Hasta siempre, poeta.

"Prensa Latina" se hace eco hoy de la incapacidad de Eduardo Galeano para ponerle palabras al dolor que llega cuando se pierde a un amigo. No sé qué esperaban los periodistas; pero, como el propio Galeano concluía, el dolor se transmite mediante el silencio.

Y me callo, que duele.

CURRÍCULUM.

El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.

Mario Benedetti.

El primer ja és a la butxaca.

El primer ja és a la butxaca.

Lloret de Mar, anoche.

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Ortografía significativa.

Ortografía significativa.

Sin duda, las burradas lo son mucho menos que las vurradas. De igual forma, lo hextraño lo es mucho más que lo extraño e, incluso, lo horijinal que lo original.

Pero sólo hasta que las horijinales y hextrañas vurradas lleguen a ser ya cosa de la mayoría, de casi todos. Entonces habría que involucionar o incurriríamos en un herror. ¿O habría de ser ya error?

Determinismo geográfico-culé.

Siempre he llevado Iniesta en el corazón:

Ahora llevo un segundo Iniesta:

 

Soy el primer catalán de mi familia. Mi hermano mayor, mis padres, tíos, primos, abuelos... Todos iniestenses, de Iniesta (Cuenca), a excepción de mi abuelo paterno Miguel. ¿Que de dónde era? Albaceteño, de Fuentealbilla.

Váyan imaginándose mi minuto 93.

2 - 6

2 - 6

Amsterdam es una ciudad encantadora, aunque el adjetivo no sea a mi conveniencia, pues me otorga el papel de sierpe encestada. Con todo, sus encantos han de quedar acaso para posibles líneas futuras. De lo que aquí quiero hablar, y la falta de tiempo ha impedido hasta este breve respiro que me permito, es de fútbol. ¡Joder, que uno es culé hasta la medula y no hay más hostias!

Me explico. No es que la ciudad holandesa sea churra y el balompédico oficio, merina; ni viceversa. Sucede que el Real Madrid - Barça me pilló en sus calles, o en sus canales, que en Amsterdam es decir lo mismo.

Tres noches con sus días dan para conocer suficientemente los tesoros paisajísticos y culturales que guarda la ciudad. Por ello, no es lujo haberse reservado un par de horas futboleras, máxime y a toro pasado, habida cuenta de cómo se desarrolló el partido y, sobre todo, del marcador final.

A las 19.30 h. del sábado, Montse y yo abandonábamos religiosa y momentáneamente nuestro callejero deambular para dirigir nuestros pasos hacia los siete televisores, inclusa una pantalla gigante, que nos aguardaban en un bar de una calle aledaña del barrio rojo.

No sé exactamente qué gol o qué jarra de cerveza en la acumulación de unos y otras sería el o la que dio con nosotros de pie en los taburetes junto a la barra desgañitándonos con el himno del Barça a través de nuestras insuficientes cuerdas vocales. Más bien sería la acumulación de acumulaciones. Tampoco estoy seguro de si fue la animación que dimos al bar o la euforia que se adueñó de nuestros rostros o, de nuevo, todo ello a una, lo que puso la guinda a la que por siempre ha de ser inolvidable velada: el camarero hizo surgir de los altavoces el We are the champions, de The Queen. ¡Qué gesto tan majo, majete! La proliferación de [χ] fue de su agrado, pero a buen seguro no entendió qué le decíamos, sino acaso por nuestras miradas sorprendidas y cómplices.

Me apresuro a publicar estas líneas —pido perdón, si errores conllevan—, pues mañana —esta noche, de hecho— la noticia futbolística, la noticia culé, será ya otra. Espero que del mismo signo.

En fin.

Libros y rosa.

Libros y rosa.

Casi con esa misma ilusión del qué traerán los Reyes, acontece por estos lares la diada de Sant Jordi.

El bueno de Jordi suele portarse tan bien como Melchor, Gaspar y Baltasar. He aquí la prueba:

  • Poesía Completa, de José Agustín Goytisolo.
  • El nas de Mussolini, de Lluís-Anton Baulenas.
  • La solitud dels nombres primers, de Paolo Giordano.
  • Los rebeldes, de Sándor Márai.
  • Si esto es un hombre, de Primo Levi.
  • Una rosa, de la Naturaleza (terciando Berta, mi simpática florista de la esquina).

Deriva.

Deriva.

Como el poeta, yo tenía un proyecto: antes que un diario íntimo, llevar un diario éxtimo.

Finalmente, a contraluz, todo se ha ido quedando en este cajón, más desastre que de sastre.

Literatura y vino.

Literatura y vino.

Según Daniel Pennac,

El hombre construye casas porque está vivo, pero escribe libros porque se sabe mortal. Vive en grupo porque es gregario, pero lee porque se sabe solo.

También según Pennac,

Contrariamente a las buenas botellas, los buenos libros no envejecen.

Cierto es. Verbigracia, "El Quijote", quinientos cuatro años después de su publicación y  cinco lustros más tarde de mi primera lectura, anda aguardándome siempre con desacostumbrada frescura en los anaqueles de mi biblioteca. Mientras, yo vuelvo a él cada vez más viejo, esto es, más maduro —debe de ser de las pocas ocasiones en que agradezco poseer conciencia del inexorable paso de los días—. Otrosí, comoquiera que el Ribera de la botellita que aparece en la imagen es del 92 y, aunque buena, no figura ésta entre las mejores cosechas de la zona, paréceme prudente su inmediato descorche.

"La del alba sería [...]"

Buen provecho.

Y feliz Semana Santa. Ojito con la conducción.

¿Presidente o presidenta?

¿Presidente o presidenta?

Hay personas a las que, decididamente, vale la pena conocer. La Boni es, sin duda, una de ellas.

Hace un par de días, seguramente con el propósito de hacerme sonreír, recibí de ella un correo electrónico con la siguiente lección de gramática —ni que decir tiene que el razonamiento no es de la ínclita Carmen—:

LECCIÓN DE GRAMÁTICA: ¿PRESIDENTE o PRESIDENTA?

En español existen los participios activos como derivados de los tiempos verbales.

El participio activo del verbo atacar, es atacante;
el de salir, es saliente;
el de cantar, es cantante;
el de existir, existente.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser?
El participio activo del verbo ser,  es ’el ente’. ¿Qué es el ente?.
Quiere decir que tiene...entidad.

Por ese motivo, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega al final ’-nte’.

Por lo tanto, a la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente del sexo que esa persona tenga.

Se dice capilla ardiente, no ardienta;
se dice estudiante, no estudianta;
se dice paciente, no pacienta;
se dice dirigente y no dirigenta.

Nuestros políticos (y muchos periodistas) no sólo hacen un mal uso del lenguaje por motivos ideológicos, sino por ignorancia de la gramática de la lengua española.

el dentisto,
el poeto,
el sindicalisto,
el pediatro,
el pianisto,
el turisto,
el taxisto,
el artisto,
el periodisto,
el violinisto,
el telefonisto,
el gasisto,
el trompestisto,
el techisto,
el maquinisto,
el electricisto,
el oculisto...
y el policío del esquino...
y, sobre todos... ¡el machisto!

La candidez propia de la infancia impide que, a tierna edad, vislumbremos siquiera la ironía, singularmente la que se entiende como figura retórica por la cual se da a entender lo contrario de lo que se dice. Pero aquí, quien más y quien menos hace ya tiempo que dejó atrás su puericia.

Lástima que la demagogia sea práctica y degeneración estrictamente circunscrita al ámbito político, porque los argumentos de esta tesis gramatical bien merecen semejante calificativo.

El palo del gallinero.

El palo del gallinero.

Hace un tiempo, el ser rizomático de mi querida Hannah recordaba en su rincón de máximas un apotegma de Santiago Russiñol:

La vida es como el palo de un gallinero: corta pero llena de mierda.

La redondez de la sentencia vela —del latín velāre, no del latín vigilāre— el gran acierto de ese "pero" en vez de "y". Cuando pintan bastos, esta sencilla conjunción, coordinante también pero adversativa, es la única lamentable esperanza que ofrece la semántica del asunto.

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Recuerdos futuros.

Recuerdos futuros.

Novo-Meditatio ©, por Noietquiksilver.

Casi todas las esperanzas del pasado, en el presente, han quedado convertidas en simples recuerdos de futuro. El presente, pues, sólo lo construimos con aquellas, de entre las pretéritas esperanzas, que no son recuerdo, sino realidad.

En fin, con eso y con lo que no fuimos capaces de atisbar.

La idea —que, vaya usted a saber cuál es— la completa, de forma cuasi paradójica, Felipe Benítez Reyes al escribir en su Arte Menor:

Es falso que el recuerdo
sea la vida.
La vida es otra cosa
más retorcida.

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