¡Póngase sereno y apunte bien; va a matar a un hombre!

El contorno de su rostro mirando el cortejo fúnebre de los caídos en el sabotaje del barco Le Coubre por parte de la CIA, un contorno obtenido a partir de una foto de Alberto Korda, es una de las imágenes más reproducidas del mundo. Cosas de la mitificación, pero también de la capacidad absorente del capitalismo.

Hoy -ya ayer- la prensa y las radios y las televisiones del país, del mundo entero, daban cuenta, sumándose a ella, de la conmemoración de la muerte del Che: el 9 de octubre de 1967 el sargento Mario Terán no apuntó demasiado bien en su primera ráfaga contra el comandante revolucionario y sólo consiguió ponerse sereno al disparar la segunda, ya con los ojos abiertos.

No escribo estas líneas para resumir por enésima vez lo que es harto conocido -o fácilmente conocible-: la lucha por la panrevolución socialista, el éxito -o no- del caso cubano y su camaradería -o no- con Fidel, la responsabilidad última de la CIA -o no- en la decisión de ejecutarlo. Félix Rodríguez estaba allí, sin duda; pero tras tantos o noes, acaso lo conocible y lo conocido no sean tan fáciles.

Escribo porque he recordado que el cadáver del Che permaneció en exhibición pública durante los dos días inmediatos a su muerte y que las mujeres todas, legas y religiosas, advirtieron y proclamaron un evidente parecido con Jesucristo. Son muchas las fotografías que se tomaron entonces al caído y a poco que veamos alguna no podemos por menos que estar de acuerdo con la similitud. 

Pues bien, ha sido al paso de este recuerdo que ha acudido a mi cabeza otra semejanza iconográfica. A saber: 

 

Arriba, el famoso cuadro de Rembrandt La lección de anatomía del doctor Tulp, obra que retrata a los miembros del gremio de cirujanos reunidos en una clase práctica de disección, costumbre habitual en aquellas fechas para demostrar la sabiduría de Dios al crear al hombre. Abajo, la famosa fotografía para evidenciar la muerte del Che que los militares colombianos encargaron a Freddy Alborta. La semejanza es evidente hasta en algunos detalles: el doctor Tulp con su sombrero, reflejo de su cargo, mostrando una parte del cadáver con su mano derecha tiene su equivalente en el oficial boliviano con sus medallas y galones -le faltan las pinzas, claro-; ni el doctor ni sus siete estudiantes miran al espectador, como ninguno de los ocho militares mira a la cámara. Ahora bien, con las expresiones de sorpresa, atención o entusiasmo, Rembrandt logra subrayar la naturalidad de la escena que pinta; en la fotografía, sin embargo, parece que no hay sino apatía e indolencia en los rostros. Paradójicamente, la única mirada que se dirige al objetivo es la del cadáver, y el espectador tiende así, de forma natural, a identificarse con él -un efecto, sin duda, contrario al que pretendieran los militares al encargar el testimonio gráfico. Inevitablemente, entonces, uno piensa: yo también prefiero morir de pie, a vivir arrodillado.

Muchas son las obras de indudable valor artístico que tienen como referencia a Ernesto 'Che' Guevara. Quisiera no despedir este escrito sin mencionar siquiera un par de fragmentos de sendas canciones que a menudo me acompañan:

De Ismael Serrano:

Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita
de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,
y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,
y cómo desde aquel día todo parece más feo.

De Nicolás Guillén (cantado por Paco Ibáñez):

Él fue tu mejor amigo,
soldadito boliviano,
él fue tu amigo de a pobre
del Oriente al altiplano.

ADDENDA: concluido el artículo, he sabido que mi original analogía no es tal, sino poco menos que trillado asunto en el que -por supuesto- habré de ahondar. Por lo visto, el escritor inglés John Berger ya comparó en su día -y otros lo hicieron tras él- la fotografía de Alborta y el cuadro de Rembrandt. Incluso un argentino, afincado en Nueva York, Leandro Katz, realizó un documental sobre Freddy Alborta y su famosa fotografía, en el cual, al parecer, se menciona la analogía. De momento, e-Mule no me lo ofrece.

Y ya puestos, otra analogía entre la única imagen en color del cadáver del Che y el famoso cuadro de Mantegna El Cristo muerto:

 

10/10/2007 01:43 Autor: Juanjo. #. Tema: mUNDO.

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.com
Autor: NB

Grande.

Fecha: 29/03/2009 19:08.


gravatar.com
Autor: Juanjo

Enorme. Ya no se fabrican hombres así.

Fecha: 30/03/2009 18:14.


Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.